“Los hongos rojos” de Salvador Castro Iglesias

porloshongos_phixrNuestras opciones de entretenimiento son múltiples, pues vivimos continuamente rodeados de medios que nos permiten distraernos y olvidarnos de ese tedio que provoca no saber qué hacer con nuestro tiempo o con nuestra vida. Si a esto le sumamos que nuestro ritmo de vida suele ser intenso, con varias actividades que apenas nos permiten reposar, entonces resulta que la lectura puede quedar fácilmente fuera de nuestras rutinas. Leer un libro implica bajarle el ritmo a la vida, aunque se trate del libro más vertiginoso e intenso que se pueda leer: el lector debe sentarse o acostarse, y estar dispuesto a dejar de hacer cosas para hacer que pasen en su interior. Si este proceso puede  resultar complicado para cualquier adulto, para un niño debe ser peor, ellos que piensan en jugar, que necesitan moverse siempre porque su curiosidad los trae de un lado para otro; ¿cómo pedirles que se queden quietos y que sea sólo la imaginación la que brinque, juegue y se desarrolle si nosotros mismos somos incapaces de hacerlo?

“Los hongos rojos”, cuento para niños de Salvador Castro Iglesias, fue publicado el año pasado por el Instituto Sudcaliforniano de Cultura, con ilustraciones de Antonio Zamora. Se trata de la segunda edición de esta obra, que fue publicada por primera vez en 1995. Parece que este libro es un esfuerzo para acercar una lectura a los niños: el formato del libro es interesante, la portada puede resultar atractiva pues contiene ilustraciones de diversos personajes, el tamaño de la letra es grande y el espacio entre los renglones es adecuado para que la lectura sea fácil y cómoda para cualquier lector. Además, las ilustraciones que acompañan al cuento cumplen perfectamente su función, pues ayudan a mantener conectada la imaginación con el texto. El libro como objeto funciona.

Sin embargo, el siguiente paso es iniciar la lectura y que la historia atrape a los pequeños que estarán leyendo o escuchando, pero siempre dispuestos a distraerse en cualquier cosa y bajo cualquier pretexto. La tarea entonces no es sencilla y parece que Salvador Castro Iglesias lo sabe. Tal vez ésta sea la razón por la cual la historia se centra en la milenaria y no siempre ficticia de la lucha entre el bien y el mal, y que además es casi una fórmula para las historias infantiles, en donde el niño se siente cómodo en esta estructura dicotómica en donde el bien siempre triunfa sobre los perversos personajes.

En este caso, el mago Cosmelius busca rescatar a la hada Celina, proveedora de bienestar y paz, de las garras de la bruja Clotilde. No hay duda de que los niños tomarán partida inmediatamente y se identificarán con los buenos y nobles personajes. Afortunadamente, el escritor construye la anécdota auxiliándose con descripciones que motivan ese gran motor que es la imaginación. Cada personaje importante en la historia es descrito de manera detallada y con la ayuda de las ilustraciones, harán que el lector tenga las herramientas necesarias para imaginar el mundo que le propone la obra.

Es una historia sencilla, pero que seguramente mantendrá ocupados a los niños y, lo que es más importante, que los ayudará a acostumbrarse a ese poder que tiene la palabra de convertirse en imagen, en conocimiento, y sobre todo, en una herramienta para motivar las habilidades intelectuales. Es necesario decir que Salvador Castro Iglesias utiliza ciertas palabras que pueden ser complicadas para los niños, pero que se resuelven con un poco de ayuda por parte de algún adulto.

Desafortunadamente la obra no especifica para qué tipo de lectores va dedicada, o cuál es el rango de edad recomendable para su lectura, tal como lo indican la mayoría de las publicaciones infantiles; pero, por otro lado, esta ausencia puede ayudar a que los primeros en comprometerse con la lectura sean los adultos, los padres, los que tendrán que leer para verificar qué hacen con ella y para qué edad está dirigida.

(Publicado en la columna “De libros y autores en El Sudcaliforniano, el jueves 31 de enero)

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2 respuestas a ““Los hongos rojos” de Salvador Castro Iglesias

  1. Salvador Castro Iglesias dice:

    Gracias por este análisis de mi cuento, efectívamente no quise poner el rango de edad para los lectores, ya que todos en un momento somos niños y los cuentos siempre serán cuentos que deberían de leer nilños y adultos.
    Saludos
    Salvador Castro Iglesias

  2. D. Lauper dice:

    Siendo lo más honesta posible, diré que este libro deja que desear. Las ilustraciones son llamativas y la trama es lo suficientemente agradable como para acercarse con expectativas bastante decentes, pero la edición del texto… no parece haberse hecho con toda seriedad: llegué al punto en que algunos fragmentos eran tan confusos que preferí detener la lectura. Esa fue mi experiencia como adulta. Y comprobé que la confusión no era exclusivamente mía, pues mi sobrinita de 9 años igual abandonó el poco tiempo.

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